miércoles 25 de enero de 2012

¿Por qué predicar versículo por versículo?

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Escuché la historia ficticia de un hombre con problemas de depresión quien se encontró una Biblia y se preguntó si encontraría la respuesta a sus problemas en ese libro del que se le había dicho que tenía poder de Dios. El hombre abrió su Biblia y leyó “Judas fue y se ahorcó” (Mat. 27:5). El hombre creyendo que Dios le hablaba mágicamente, volvió a cerrar y abrir la Biblia y leyó “Jesús le dijo: ve tú y haz lo mismo” (Lucas 10:37).

Tristemente, no solamente existen personas que leen la Biblia como este hombre, sino que hay predicadores que sin saberlo, exponen la Biblia de esa manera. Estoy convencido que predicar de una manera expositiva es la manera más saludable de alimentar a la congregación. Es cierto que por naturaleza nos gusta predicar algún tema que ya tenemos en mente como el amor de Dios, o la unidad de la iglesia. El problema con predicar de manera temática, es que siempre predicaremos los temas que más nos gustan y evitaremos los temas que no entendemos o que no estamos practicando en nuestras vidas. Predicar temáticamente es un tanto peligroso porque muchas veces se toman versículos al azar, fuera de contexto, para probar lo que yo quiero decir antes de si quiera haber abierto la Biblia

Por otro lado, predicar expositivamente, versículo por versículo, libro por libro, desata muchas verdades que el predicador ni si quiera se había puesto a pensar. Una de las preguntas que hace la hermenéutica es: ¿Qué es lo que el autor quiere decir con este libro? Y la respuesta obviamente es que tenemos que leer y entender el contexto de todo el libro para poder tener una teología Bíblica.

5 Razones por las que debemos predicar expositivamente:
  1. Asegura a la congregación de que es la palabra de Dios. Cuando predicamos versículo por versículo, podemos decirle confiadamente a la congregación, “Hermanos, esta es la palabra de Dios, no son mis ideas...de hecho ni si quiera es mi argumento, es el argumento que Pablo está haciendo en todo el capítulo”.
  2. La Escritura es suficiente para cubrir las necesidades de la congregación. A veces pensamos que algún tema que tenemos en mente es lo que la iglesia realmente necesita, pero la palabra de Dios es suficiente para discernir las intenciones del corazón (He. 4:12).
  3. Da consistencia a los sermones. La congregación puede estar estudiando a la par del predicador la lógica del libro de la Biblia en el que se está predicando y esto puede dar consistencia al crecimiento de la iglesia.
  4. Le da concentración al predicador. Este punto tal vez es un poco más práctico, pero el predicador puede dejar de preocuparse en qué le va a compartir a la congregación el siguiente Domingo, ¡Simplemente hay que ponerse a estudiar el siguiente capítulo!
  5. Es un reto para el predicador. Predicar expositivamente alienta a estudiar más los pasajes que no nos gusta estudiar, pero al final, es mucho más enriquecedor.
Por último, creo que la parte más importante de predicar versículo por versículo, es que la gente a la que le predicamos va a leer su Biblia de igual manera. Si predicamos temáticamente, ellos no van a tener un orden en su lectura diaria. Si predicamos expositivamente, la congregación tendrá un ejemplo de cómo leer la Biblia entera. No queremos que nuestra congregación lea la Biblia como si fuera una bola de la suerte. Queremos que sean diligentes y eruditos en su estudio de lo que Dios nos ha dicho en su palabra.






lunes 21 de noviembre de 2011

Libros para el Invierno

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El semestre ya termina, y esos libros en el estudio no pueden esperar a ser leídos por estos ojos tapatíos:
  • Einstein; His Life and Universe: Walter Isaacson
  • Jonathan Edwards; A life: George M. Marsden
  • Faith and the Presidency: Gary Scott Smith
  • We are what we worship; A Biblical Theology of Idolatry: G.K. Beale
  • When People are Big and God is Small: Ed. Welch
  • Reaching and Teaching: David Sills
  • An hour before daylight: Jimmy Carter
  • Bonhoeffer: Eric Metaxas
  • Comparing the Quran and the Bible: Rick Richter
  • Growing up Amish: Ira Wagler
  • Resonant Witness; Conversations between Music and Theology: Steven Guthrie
  • The Cambridge Companion to Thomas Aquinas: Norman Kretzman
  • The Code Book: The Science of Secrecy from Ancient Egypt to Quantum Cryptography: Simon Singh

Tal vez alguno de estos les interese. ¿Qué piensan leer ustedes? ¿Sugerencias?

“Resuelto: Nunca perder un momento de mi tiempo; sino utilizarlo de la mejor manera que pueda.” - Jonathan Edwards.



domingo 20 de noviembre de 2011

¿Por qué me haces esto?

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Escuché la historia de una joven quien no quería ser vista en público con su madre porque sus manos estaban terriblemente desfiguradas. Un día, mientras las dos iban de compras, la madre extendió sus manos para coger las despensas, y un hombre la miró horrificado. Al llegar a casa, la joven estaba llorando, quejándose con su madre de lo avergonzada que estaba de ella.

La señora se fue muy herida a su cuarto y volvió con su hija una hora más tarde. “Cuando eras una bebé,” dijo la madre, “desperté una noche y la casa estaba en llamas. Corrí a tu cuarto que parecía un infierno. Había llamas por todos lados. Me pude haber salido sin ti, pero prefería morir contigo que dejarte sola ahí. Así que atravesé las llamas, te tomé y te protegí con mis manos. El dolor era insoportable pero el gozo de que las llamas no te hayan herido a tí era incomparable”.

Atónita, la joven vio a su madre con nuevos ojos. Gratitud y vergüenza provocaron que lágrimas escurrieran por sus mejillas. No paraba de besar las manos y brazos de su madre.

Mucha gente se pregunta si Dios realmente es empático con nuestro sufrimiento. Pero la Biblia va mucho más allá diciendo que Dios no solamente se conduele, sino sufre con nosotros. Jesús es Dios; lo que él sufrió, Dios sufrió. Pablo les recordaba a los Romanos que “Dios muestra su amor con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Rom. 5:8). Pablo no dice que Dios muestra su amor para con nosotros sintiéndose mal o teniendo empatía por nosotros. El amor de Dios es activo. Al ver nuestra miseria, Dios hizo algo que terminaría con nuestro sufrimiento eterno. El problema del sufrimiento culmina en la persona de Jesús. Estoy convencido de que él es la única respuesta. Sufrimos por un poco de tiempo porque sabemos que este mundo no es el final, y es hasta que estemos de rodillas ante el trono de Jesús que ya no habrá más dolor. Mientras tanto, seguimos cantando:

“Entenderemos nuestras angustias, entenderemos nuestro pesar; hermano mío, nunca desmayes, todo en el cielo se ha de aclarar.”

Cuando estés pasando por sufrimiento y te sientas tentado a preguntar: “¿Por qué me haces esto a mi? Mira a la cruz y pregunta, “¿Por qué hiciste eso por mi?


sábado 12 de noviembre de 2011

Lutero en Romanos 1:17

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El nucleo de la Reforma durante el siglo XVI principalmente un entendimiento diferente de la doctrina de la justificación. Para Lutero, el problema en su mente acerca de la justificación comenzó cuando leyó Romanos 1:7, “Porque en el Evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: ‘Mas el justo por la fe vivirá’”. Su conciencia estaba tan atribulada que Lutero comentó en este pasaje que “odiaba la frase ‘la justicia de Dios’, que conforme a la costumbre y uso de todos los eruditos, había sido enseñado a entender este pensamiento filosóficamente, en el sentido de la justicia formal o activa por la que Dios es justo y castiga a los pecadores injustos”. Mientras Lutero meditaba en este versículo, declaró que fue entonces que “empecé a entender ‘la justicia de Dios’ como la justicia por la que el hombre justo vive a través del regalo de Dios, es decir, por fe”. Este momento desató la pasión de Lutero por reformar la Iglesia. La teología de Lutero nunca volvería a ser la misma a la sostenida por la Iglesia Católica. “Desde ese momento”, dijo Lutero, “la completa faz de la Escritura fue cambiada para mi”.

Años después, cuando Lutero meditaba en cómo su entendimiento de las Escrituras había sido transformado por este pasaje, aquel odio por la justicia de Dios había sido cambiado por un amor apasionado. “Y ahora, al mismo grado en que antes odiaba ‘la justicia de Dios’, ahora he aprendido a amar y exaltar ese verso como el más dulce de todos. Esto verso de San Pablo fue las puertas del paraíso para mi”.








Notas: Martin Luther, Autobiographical fragment.

domingo 30 de octubre de 2011

Hoy Celebramos: La Reforma en Zurich

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Mañana estaremos celebrando 494 años de la Reforma Protestante. Para leer un pequeño abstracto de lo que pasó el 31 de Octubre de 1517 en Wittenberg, Alemania, pueden ir a esta entrada que escribí hace un par de años.

En la segunda parte de “Hoy Celebramos”, este año he escrito la biografía de otro personaje que tuvo un rol muy importante en la reforma de Zurich, Suiza.
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Los vientos de la Reforma Luterana habían encontrado su camino a través de los Alpes Suizos. Ulrico Zwingli debatía sus 67 tesis que comenzaban diciendo, “Todo aquel que diga que el Evangelio es inválido sin la confirmación de la iglesia, erra y difama a Dios”. Las tesis de Zwingli enfatizaban la autoridad de Cristo sobre la iglesia (“Cristo es el único mediador entre Dios y nosotros”, decía otra tesis de Zwingli”). La Reforma en Suiza estaba en su camino y Ulrico Zwingli jugaría un rol muy importante en los primeros años.

Al graduarse de la Universidad de Basilea en 1506, Zwingli se convirtió en sacerdote en la ciudad de Glarus. El reformador tomaba seriamente sus tareas sacerdotales. Unos años más tarde escribiría, “Aunque era joven, las tareas eclesiásticas causaban en mi más temor que gozo, porque yo sabía, y estaba convencido de que daría cuentas de la sangre de las ovejas que morirían a causa de mi negligencia”. Pero le tomó tiempo a Zwingli el descubrir el poder de las Escrituras, y una vez que lo hizo, se enamoró de ellas. A raíz de esto, aprendió Griego sin que nadie le enseñara, y memorizó grandes porciones del Nuevo Testamento. Con el Hebreo no tenía mucha simpatía pues decía que era un estudio “detestable y melancólico...Pero debo persistir hasta que obtenga algo de ello”.

En privado, Zwingli empezó a cuestionar algunas ramas culturales del Cristianismo que se tomaban como dogmas. Una de ellas era el celibato. Ulrico admitió con vergüenza que cuando era un joven sacerdote, había tenido una aventura con una monja. En su propia cabeza se había convencido de que el matrimonio no era tan malo después de todo, así que se casó secretamente en 1522; matrimonio que se mantuvo así hasta publicarse dos años más tarde al convencerse cada vez más de que los pastores tenían el derecho de casarse.

Su pasión por la verdad le llevó a convencer a la ciudad de Zurich que el milagro de la transubstanciación en la Misa Católica debería ser reemplazado por una simple conmemoración simbólica de la Cena del Señor. Este dilema no permitiría que la iglesia Alemana y la Iglesia Suiza se unieran, ya que fue en la ciudad de Marburg, en 1529 --12 años después de que las tesis de Lutero fueran clavadas en Worms-- que Zwingli conocería al reformador Alemán en persona. Aunque estos dos teólogos estuvieron de acuerdo en 14 puntos doctrinales, fue el 15avo que los puso de nervios: La Cena del Señor. Lutero insistía en que la presencia del Señor en el pan y el vino era literal. Zwingli, por el otro lado, sostenía que la presencia del Señor en este sacramento sólo era simbólica.

Cuando los argumentos no dieron para más, Lutero no pudo contener ese carácter que le haría famoso. Su acusación hacia Zwingli fue que “era del demonio y que no era nada más que una nuez comida por gusanos”. Zwingli, al ser ofendido, dijo que Lutero lo había tratado “como un asno”. Tristemente, estos dos reformadores no podrían reconciliar sus diferencias.

Es muy evidente que la historia tan sólo declara una y otra vez que Dios se deleita trabajando en vidas muy débiles. Lutero y Zwingli, con todo y sus diferencias fueron utilizados grandemente por Dios, y hoy celebramos que después de casi 500 años, las doctrinas de la Reforma prevalecen y seguimos siendo una “ecclesia reformata, semper reformanda” hasta que Cristo venga. Amén.



miércoles 19 de octubre de 2011

¿Qué está mal en el mundo?

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Hay una tendencia humana a minimizar el pecado y a sustituirlo por palabras más aceptables ante la sociedad. De pronto, la gente ya no fornica sino que “tiene relaciones pre-maritales”, las mujeres ya no abortan sino “deciden”, ya no hay homosexuales sino “gays”. Dejamos el lenguaje Bíblico para sustituirlo por eufemismos que entenebrecen la gravedad de nuestro pecado y como consecuencia, la santidad de Dios.

El Rey David sabía que cuando de pecado se trata, los eufemismos no tienen cabida. No puede haber pecados pequeños contra un Dios que es infinitamente grande, santo, bueno, y justo. Es por eso que cuando pecó con Betsabé dijo, “contra Tí, contra Tí solo he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos” (Sal. 51:4). ¿Sólo contra Dios? ¿Acaso no había asesinado a Urías, violado a Betsabé, y mentido a su propia nación? Si, pero creo que David está corrigiendo en sí mismo la tendencia que tenemos de ver el pecado horizontalmente y olvidar que el pecado principalmente es vertical; el pecado es pecado porque es en contra de Dios, de tal manera que si tratamos de minimizar el pecado, como consecuencia no veremos a Dios tal como es. Si tomamos el pecado con ligereza, también tomaremos a Dios con ligereza.

D.A. Carson escribe que “la maldad es maldad porque es una rebelión en contra de Dios. Las dimensiones del pecado son establecidas por las dimensiones de Dios; la fealdad del pecado es establecida por la belleza de Dios; la impureza del pecado es establecida por la pureza de Dios; el egocentrismo del pecado es establecido por el amor de Dios”. Cuando percibimos a Dios tal como es, entonces podremos saber que aparte de Cristo yo no soy mejor que Osama Bin Laden. Yo soy Hitler, Stalin, Nerón. Es tan sólo por la virtud de Cristo que soy justificado ante un Dios santo. Entre más veamos lo pecaminosos que somos, tanto más apreciaremos la gracia de Dios.

Recuerdo haber leído que el Times de Londres alguna vez le pidió a varios escritores que contribuyeran un ensayo como respuesta a la pregunta “¿Qué está mal en el mundo?” Entre ellos estaba G.K. Chesterton quien escribió tal vez el ensayo más corto de la historia:
Estimados Señores:
Yo.
Sinceramente,
G.K. Chesterton.

Romanos 3:23 dice “Porque cuanto todos pecaron y están destituídos de la gloria de Dios”. A menos que no entendamos la gloria de la santidad de Dios, no tendremos idea de la gravedad de nuestro pecado. ¿Qué está mal en el mundo? Pablo respondió “...pecadores, yo soy el primero” (1 Tim. 1:15 b).




lunes 10 de octubre de 2011

La historia de Josué

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Juárez, Chihuahua, México.

Josué está en sus treintas. Estaba sentado en medio de un salón que tenía unas 15 bancas, yo me supongo que era una iglesia. Cualquier persona con sentido común, a simple vista pensaría que Josué es una víctima más de su propia cultura donde la economía es pobre, el narcotráfico es el diario vivir, y la muerte ya es parte de la familia. No lo sé, quizás Josué solo está sentando en medio de ese cuarto pensando que el día de hoy es uno más similar al de ayer; un día sin esperanza, y con un poco de nostalgia por la vida que pudo haber tenido.

Gracias a Dios que Josué no es así...

El evangelio ha alcanzado a este hombre en medio de su miseria. De hecho, Josué es el pastor de una iglesia de aproximadamente 100 personas en un pueblo a los orillas de la frontera con El Paso, Tx. Josué ha sido amenazado de muerte en numerosas ocasiones por sus vecinos narcotraficantes quienes presienten que hay algo espiritual que está deteniendo su trabajo. Hace un par de semanas, un líder satánico vino a buscar a Josué con una conciencia muy atribulada pidiéndole que se fuera del pueblo o si no habría “graves consecuencias”. Josué vio esta amenaza como una oportunidad más para compartir el Evangelio con este hombre. “Le dije que Jesucristo es más fuerte que sus demonios y que no me iba a ir”, dijo Josué. “Sé que tienes la verdad....sé que estás en lo correcto, pero yo he decidido estar del otro lado”, respondió el hombre para después salir huyendo de la presencia del pastor.

“Giancarlo, a mi gente no le gusta leer...pero ellos tienen que leer; tienen que leer la Biblia, es la única esperanza para este pueblo”, dijo Josué mientras yo miraba su Biblia encima de su Teología Sistemática de Grudem.

La razón por la que Josué está en este cuarto sentado es porque quiere estar mejor capacitado para aprender a cómo ser un mejor pastor y cómo ser un mejor siervo de Dios. “Es un ambiente horrible, pero Dios me tiene aquí, y aquí me voy a quedar a trabajar”.

“Increíble”, pensaba yo, “después de todo, mis ojos me engañaron. Josué no es una víctima de su propia cultura. Es una luz en medio de las tinieblas que está brillando con una simple ideología: Para mi el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”.

Que Dios nos ayude.



martes 20 de septiembre de 2011

Deja el Peso

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Quería compartirles esta canción titulada Weightless de Christa Wells. No sé con que pesos estés cargando, pero nunca son demasiado grandes para llevarlos a la cruz.

“Justificados pues por la fe tenemos paz para con Dios.” (Rom. 5:1)

Nada duele
como la memoria de los males de mi juventud.
¿Cómo pude? ¿Cómo pude?
Lo siento.

Veo los ojos
de aquellos a quienes abusé sin compasión
¿Cómo pude? ¿Cómo pude?
Lo siento.

Bueno, he cargado con esto un buen tiempo
en un bolso pesado sobre mi espalda,
pero me he dado cuenta que el arrepentimiento no pesa,
así que dejaré mis cargas en el camino.

Y luego veo,
los ayeres que decepcionaron
malentendidos por un mundo cruel
y me enoja.

Pudieras suponer
que los años cierran las cortinas de la escena
de aquellos tiempos, pero son mis cargas a llevar.

Bueno, he cargado con esto un buen tiempo
en una bolso pesado en mi espalda,
pero me he dado cuenta que el arrepentimiento no pesa,
así que dejaré mis cargas en el camino.

Será como una entrega que está pesando demasiado
Y de pronto, ya no pesa nada.